24/9/09

Tardes de cemento. Reflexiones de un aficionado

Hace ya unos cuantos años que no se veía tanto cemento en los tendidos. En mi modesta opinión, creo que es debido a la regular feria que hemos padecido este año, por no hablar del sofocante calor, que seguro algo habrá puesto de su parte.

En la presentación de los carteles todo era optimismo y gran parte del público dio gracias al empresario por la gran feria montada, cosa con la que no estoy de acuerdo. A pesar de que las figuras que han venido otros años a Alfaro lo han hecho pensando en sus compromisos posteriores, Bilbao por ejemplo, se han confeccionado unos carteles sin figuras, ni a pie ni a caballo, y así es muy difícil montar una feria con prestigio. Caso a parte pero igualmente grave es incluir dos charlotadas como las de los dos últimos días en el abono.

Este año se ha consentido todo, que cambien una ganadería a última hora, que se caiga del cartel un torero,… y todos tan contentos.

Lo de las ganaderías de este año ha sido una auténtica vergüenza. La de rejones ha estado algo mejor presentada que la del año pasado pero la materia prima ha resultado imposible para ver algo de toreo a caballo. La de Arucci fue una corrida grande, con cuajo pero los pitones los perdieron en el viaje junto con la fuera. ¿De qué sirve tener veterinarios, presidentes, asesores taurinos que no ven o no quieren ver la sospecha de manipulación de las reses?

Por otra parte está el asunto de los trofeos ¿Quién concede las orejas, la presidencia o los mulilleros? Porque este año han tenido mucho que ver al olvidarse de su trabajo, que no es otro que recoger y llevarse al toro al desolladero, y no quedarse mirando y esperar a que las orejas vayan cayendo solas.

Para el año que viene habrá que ponerse las pilas, tanto el empresario como la comisión, para tratar de devolverle a la feria el prestigio que comenzó a ganar hace poco más de tres años y no echar tanto la mano al hombro a priori y luego criticar las labores de los que tratan de sacar la feria adelante, que a toro pasado es muy fácil y no tiene mérito. Las cosas se ven desde el principio, y una vez vistas, hay que decir si lo blanco es blanco y si lo negro es negro.

Habrá que hacer hincapié en hacer lo posible para que la gente joven vaya a los toros, así se ocupará más cemento y se conseguirá mejor ambiente. De lo contrario, nos encontraremos peor que este año o sin feria.

Por último, se debería apostar por una presidencia profesional, que ya existió en tiempos de la Popular, para intentar que la lidia sea respetada en todos los aspectos.

Aprovecho la ocasión para darle la enhorabuena a Diego Urdiales por la concesión de nuestra Cigüeña de Oro 2.009 y del trofeo del Club Taurino.


El Tango

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